miércoles, 13 de junio de 2012

A QUIEN CORRESPONDA

¡Hola! Tuve ganas de escribirte.
Me estoy quedando en una playa muy pequeña, su nombre es “Kata Beach” y está ubicada al suroeste de la isla de Phuket, Tailandia.
Clima tropical, mucho calor y humedad en plena temporada de monzones. Hoy logré escuchar a la naturaleza con más claridad que nunca.

El paisaje desde la arena es paradisíaco. Palmeras a mis espaldas con mucho verde a su alrededor. En el horizonte, el mar y el cielo nublado que de a ratos deja asomar al sol, enmarcan un gran morro tupido de flora que surge del agua y hace aun más exótico al entorno. A los costados, rocas y selva. Se escuchan quién sabe que cantidad de animales. Predominan aves.

Almuerzo tailandés frente al agua cambiante. Muchísimas olas en todas las direcciones y fuertes corrientes hacen que no logre meterme mucho más allá de las rodillas.
Me gustaría saber con claridad que color tiene el mar pues siento que varía según como le pegue el sol. Lo que si puedo asegurar es que es una perfecta combinación de espuma y transparencia; y la arena revuelta cuando las olas explotan hacen mucho más violento su mensaje.

Resulta que me encuentro contemplativo, sentado frente a todo eso que se me cae encima y me cuesta describir. De repente los sonidos cambian. El tono del mar. Vientos muy fuertes llegan desde la costa. La gente un tanto alterada comienza a salir del agua. Unicamente los locales sabían lo que hacían. Los pájaros se alejan rápidamente todos juntos. El morro desaparece y se vuelve gris. La naturaleza hablando. El cielo se quiebra en lluvia torrencial. Gotas enormes. No frías. En grandes cantidades caen casi que horizontalmente. Pegaron tan fuerte que hicieron doler. Todo se volaba y todo se mojaba.
20 minutos después... paró y calmó.
20 minutos después... estaba completamente seco.

La gente, el paisaje, paradisíaco, distinto y exótico, hacen que te recuerde.
Las telas, colores, gustos, las calles...
El clima, las luces, sonidos. Te siento presente.

Hoy sentí a la naturaleza amenazante y cumplidora que me hablaba.
No solo me dijo que venía una furiosa tormenta.

Saludos!

Matiolo

2 comentarios :

  1. jajaja...Eso mismo dije y, de esa misma forma, cuando entre en la playa una horita después de haber llegado a Kata Beach...jajaja
    Abrazo Marce!

    ResponderEliminar

...